“La USACH me entregó sobre todo valores que uno no encuentra en otras casas de estudio”

Dr. José Manuel Vallejos, médico especialista en salud pública y egresado de nuestra Escuela:

El Dr. José Manuel Vallejos Zapata egresó de la Escuela de Medicina USACH en 2015 y, a diez años de su titulación, destaca la experiencia formativa que marcó tanto su desarrollo académico y profesional como humano. El joven médico es especialista en Salud Pública, con experiencia en gestión en salud, calidad y seguridad del paciente, liderazgo y humanización sanitaria. Actualmente, se encuentra a cargo del Servicio de Hospitalización Domiciliaria del Hospital El Carmen “Dr. Luis Valentín Ferrada” de Maipú, función que cumple desde hace dos años y donde continúa desarrollando su vocación por una atención centrada en las personas.

➽ ¿Cuál ha sido el principal desafío de liderar el Servicio de Hospitalización Domiciliaria del Hospital El Carmen? ¿Qué aprendizajes le ha dejado esta experiencia?
-El principal desafío ha sido conocer y comprender este mundo que es la Hospitalización Domiciliaria, que es como un hospital extramuros; en nuestro caso, uno de los más grandes y complejos del país, que actualmente cuanta con 200 camas. En cuanto a aprendizajes, poder generar y mantener modelos de cuidado en domicilio, donde los principales cuidadores son la familia, y nosotros vamos como un apoyo a la terapia y a los cuidados, con todos los conocimientos y la misma calidad que se tiene dentro de un hospital. Además, poder liderar un gran grupo humano y profesional ha sido enriquecedor, sobre todo tratando de entender y apoyar lo más posible al equipo en sus necesidades, requerimientos y situaciones que pueden ocurrir en los domicilios de los usuarios.

➽ Entiendo que, bajo su conducción, el servicio se ha consolidado como un referente para otros equipos de salud, recibiendo delegaciones de hospitales de distintas regiones interesadas en conocer el modelo de trabajo, sus procesos clínicos y administrativos. ¿Nos puede dar más detalles?
Nuestro servicio este año cumplió 10 años de funcionamiento, en los cuales se ha destacado por ser uno de los más ordenados y amplios en términos de prestaciones, producción y satisfacción de las personas y sus familias. En este sentido, hemos generado distintos procesos como la georreferenciación, que consiste en poder “mapear” a los pacientes para hacer más eficientes las rutas, o también procesos de categorización de riesgo, seguimiento y continuidad de casos, entre otros. Esto ha motivado a distintos hospitales a poder visitarnos y conocer nuestra experiencia, entre ellos los Hospitales de Puerto Montt, Chaitén, Peñaflor, Gustavo Fricke de Viña del Mar, Hospital Dra. Eloísa Díaz de La Florida y la Posta Central de Santiago. Hemos recibido equipos multidisciplinarios de TENS, enfermeros, trabajadores sociales, kinesiólogos, fonoaudiólogos, médicos y administrativos.

➽ ¿Qué aporta la hospitalización domiciliaria a una atención más cercana y humanizada de los pacientes?
-La Hospitalización Domiciliaria tiene muchos beneficios a nivel de eficiencia en un sistema de salud cada vez más complejo y sobrecargado, y también a nivel de cada una de las personas y familias que ingresan a este dispositivo. Un paciente que está hospitalizado en su hogar tiene menos complicaciones intrahospitalarias como infecciones, caídas, lesiones; menos desorientación, sobre todo en personas mayores, ya que está en su hogar con sus objetos de valor, con sus rutinas. Y sobre todo, desde el ámbito psicológico y emocional, pueden estar con sus seres queridos, con su familia, sus mascotas, lo cual, desde un punto de vista anímico, favorece considerablemente la adherencia y la satisfacción, así como la experiencia y recuperación de las personas.

Por otro lado, también tenemos como profesionales un rol fundamental en la educación de los usuarios y sus familias, en el autocuidado y a veces, en el uso de ciertos dispositivos, así como en la contención ante situaciones complejas o el cuidado y apoyo en situaciones de fin de vida.

➽ A su juicio, ¿Cómo ha crecido la hospitalización domiciliaria en Chile?
-Las Hospitalizaciones Domiciliarias han crecido exponencialmente, sobre todo en situaciones de salud complejas, como catástrofes: en el año 2010, el terremoto, y luego, en el año 2020, la pandemia. Sin embargo, cada día vamos siendo más conscientes, como sistema de salud, de que es una estrategia valiosa, con un amplio potencial y con una posibilidad infinita de seguir creciendo, acorde a las necesidades de los usuarios y de la mano de la tecnología y los nuevos insumos y dispositivos que existen. Lo que queda ahora es que este crecimiento vaya de la mano con las orientaciones y las normativas, así como un buen uso de estos dispositivos, y poder consolidar en cada recinto asistencial, una Hospitalización Domiciliaria potente y resolutiva.

➽ En cuanto al sello USACH: ¿Cómo ha influido la Escuela de Medicina en su manera de ejercer la profesión?
-Mi formación en la USACH se desarrolló completamente en el sistema público de salud, en hospitales y CESFAM, que nos mostraban la realidad de la salud pública chilena, lo cual me brindó un espacio de amplia reflexión y, al mismo tiempo, me impulsó a tomar la iniciativa para utilizar los recursos disponibles y orientarlos a la solución de los problemas de las personas. Uno de los sellos de Medicina USACH es formar médicos con una amplia mirada pública, con ganas de aportar a la comunidad, con un enfoque social orientado a entregar el mejor servicio a más del 80% de las personas que se atienden en el sistema público de salud. También me enseñó que, muchas veces, no contar con la última tecnología o los mejores recursos nos hace reinventarnos y poder empujar el sistema a la excelencia.

➽  A su juicio, ¿este sello USACH le ha servido para liderar equipos en la salud pública?
-En términos de liderazgo, me enseñó a tratar con las personas, a ver al otro como un igual, a mantener a un equipo con una visión centrada en el paciente y también a ver a las personas como sujetos con derechos, con una historia y una familia, que son dignos de recibir la mejor atención que yo les pueda entregar. Y todo eso se lo transmito constantemente a mi equipo, que son profesionales, técnicos y administrativos con una gran vocación, gran preocupación por las personas y excelencia en su desarrollo profesional. Me siento muy contento de haber estudiado en la USACH, me entregó sobre todo valores que uno no encuentra en otras casas de estudio.