“Joaco me ha enseñado a valorar la diversidad”
Dr. Pedro Yáñez de Medicina USACH, presentó su libro “Joaquín, pedalero en Peñalolén” sobre paseos en bicicleta con su hijo:
Partió pedaleando con Joaquín por la ciclovía de Peñalolén durante la pandemia. Lo que comenzó como una experiencia cotidiana entre padre e hijo terminó transformándose en “Joaquín, pedalero en Peñalolén”, un libro que nace del relato del Dr. Pedro Yáñez, médico y académico de la Escuela de Medicina USACH y del Programa Especialidad de Medicina Familiar, en sus paseos precordilleranos con “Joaco”.
Con hermosas ilustraciones en acuarela de Bárbara Brito, el relato convierte una experiencia familiar en una reflexión sobre diversidad, vínculos humanos y el cuidado como principio de la sociedad. La obra, que fue presentada en el Centro Cultural Gabriela Mistral (GAM), es un relato desde la visión de un padre y su relación con su hijo, un joven con trisomía 21, según comenta su editorial.
Una historia que nace de los paseos en bicicleta que el médico, con una trayectoria de cuatro décadas en el servicio público, compartió con su hijo Joaquín por la comuna de Peñalolén, donde se relacionan con el paisaje, la cordillera, la ciudad y los vecinos. “El libro es, en el fondo, un llamado honesto, tierno y alegre a amar la diferencia”, describe ceiboediciones.cl.
Para el Dr. Yáñez, el texto “es una especie de ajuste de cuentas con el Joaquín. Tenía la necesidad de expresarle mis agradecimientos, porque en estos años que hemos compartido, Joaquín ha sido capaz de sacar lo mejor de mí y me ha obligado a ser el mejor papá; me ha obligado a reconocer sus penas y sus alegrías y reconocer también mis penas y alegrías”.
La bicicleta fue el punto de partida para un recorrido que rápidamente trascendió lo familiar. En la ciclovía aparecen también personajes, mascotas, diferencias sociales y distintas formas de relacionarse. También surge una pregunta que conecta la experiencia personal de Yáñez con su trayectoria como médico familiar y docente: cómo mirar la diversidad y qué significa cuidar al otro. “Joaquín me ha enseñado a valorar la diversidad. Gracias, Joaco, porque con todo esto nos has cuidado, nos has hecho mejores personas y eso vale la pena un rito, una celebración, un libro”, expresó el médico salubrista en la presentación de su obra.
Una ciclovía que retrata Peñalolén
En el libro, la ciclovía funciona como una especie de road movie. En pocos kilómetros, explica el Dr. Yáñez, es posible pasar de una realidad social a otra completamente distinta.
“Por si tú te vas para el lado de la ciclovía que está hacia Grecia, o incluso cruzas de Grecia para allá, estás ahí frente a la población de Última Esperanza y el tipo de vivienda, el tipo de gente, la música, etcétera, y te vas para el lado de la Comunidad Ecológica y es otro tema, y si seguís para allá, para Las Pircas, es otro mundo. Como que cada uno tiene su espacio. Bueno, Peñalolén es así.”
El autor también examina las relaciones que emergen en este espacio público, expresadas a través de la voz de Joaquín, mediada por el Dr. Yáñez. Así, la ciclovía termina siendo un pequeño retrato de la sociedad con sus diferencias, encuentros y también sus distancias.
El aprendizaje de “abrazar la diversidad”
El principal aprendizaje que el Dr. Yáñez toma de esta experiencia tiene que ver con un cambio de mirada. Reconoce que, muchas veces, la diferencia es observada desde la pena, el temor o la idea de que constituye una dificultad. Apuesta a invertir esa perspectiva y comprender que la diversidad también puede generar aprendizajes, nuevas estrategias y mejores formas de relacionarse.
El Dr. Yáñez recuerda al profesor Miguel López Milero de la Universidad de Málaga, en su viaje junto a su esposa Ximena y sus hijos Valeria y Joaquín a España en 1999 por un proyecto que duró dos años. “Lo que dice Miguel es que la diversidad te va a hacer bien, o sea, abrázala. Abraza la diversidad, porque es positivo para ti”. Fue ahí donde tomó contacto con ideas vinculadas al valor de la convivencia, el cariño y las relaciones humanas. La frase resume una transformación que el propio autor identifica como uno de los aprendizajes centrales detrás del libro. Ya no se trata solamente de aceptar la diferencia, sino de reconocer su valor. “El valor de la diversidad, eso fue la enseñanza de Málaga”, añade.
Del libro a la medicina: cuidar según las necesidades
La reflexión toma más relevancia cuando Yáñez la vincula con su trabajo como médico familiar y docente de la USACH y los vincula con la Dra. estadounidense, Joan Tronto, sobre el cuidado y la necesidad de comprender que las personas tienen requerimientos diferentes.
En este sentido, para un sistema de salud, esto significa que la diversidad obliga a desarrollar respuestas específicas y nuevas formas de cuidar, “porque cuando se pone el acento en el cuidado, según Tronto, tiene que ser de acuerdo a las necesidades. Entonces hace que el sistema de salud, si quiere desarrollar cuidados, tiene que hacer un esfuerzo justamente con las personas que requieren más cuidados”, reflexiona. “Creo que una sociedad basada en el cuidado de las personas y del medioambiente es fundamental”, enfatiza.
Una enseñanza para los futuros médicos
La conexión entre el libro y su trabajo académico aparece con fuerza cuando Yáñez habla de Medicina USACH. Para el docente, la formación médica debe mantener una preocupación permanente por lo que ocurre en la sociedad, las desigualdades y el bien común.
“Entonces, esa mirada que la universidad tiene como principio rector, me parece que tiene mucha relación con esto de hablar sobre la diversidad, hablar sobre la inclusión, hablar sobre sentimientos de cariño, de filiación, es muy acorde a lo que uno aprende y a lo que uno quiere enseñar a las personas, a las que estamos nosotros formando como futuros médicos”, señala el docente de Medicina USACH.
Para Yáñez, la USACH “está atenta a lo que está pasando en el colectivo, en nuestra sociedad” y formar profesionales de la salud también significa formar personas capaces de mirar su entorno, reconocer las necesidades de otros y actuar con sentido de justicia. “Que estén atentos a lo que está pasando en la sociedad, que sean personas cariñosas también, y que sean personas que tengan bondad con el otro, que tengan cariño, que abracen esta necesidad de ser protectores o cuidadores de la sociedad, pero siempre con un sentido de justicia y de trabajar por el bien común, porque todo esto mejore un poquito”.

